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Nuestro decálogo Cadista
1)
El
fútbol es una fiesta. Venir a nuestro estadio es más que una fiesta.
Venimos a convivir, a divertirnos, a disfrutar de nuestro equipo de
nuestr@s amig@s y familia.
Nuestro equipo es parte de la familia cadista, animamos y lo apoyamos,
pero si pierde no pasa nada, disfrutamos de nuestra fiesta y apoyamos
a nuestro equipo. Si nos vamos enfadados, no habrá valido la pena. Carranza
es un estadio de paz y alegría. Cualquier aficionad@ de cualquier club,
que venga a disfrutar de esta fiesta a nuestro estadio, será un@ más
de nosotr@s.
2)
Definitivamente
no a la violencia. Tod@s andamos el mismo
camino y fuertemente unid@s, directiv@s,
jugadores, personal del club, peñas, aficionad@s
y seguidores y seguidoras de
nuestro equipo, rechazamos cualquier tipo de violencia en nuestro estadio
y fuera de él. Apostamos por la creatividad, el respeto y vivir la fiesta
del deporte. El fútbol no es violencia sino todo lo contrario. Es acercamiento
a nuestros pueblos, a otros distintos, es convivencia y sobre todo es
agradecimiento y respeto, así se vive en Carranza.
3)
En
el Carranza el único color que distinguimos es el amarillo. No hay para
el buen aficionado cadista otro color. A otros aficionados y a otros
jugadores no lo vemos de diferente color. Negros, mulatos, orientales,
blancos, todos serán igualmente respetados y no serán discriminados
por su color. Hoy son nuestros contrarios en el terreno de juego, al
terminar los 90 minutos serán nuestr@s amigos. Cádiz, siempre ha sabido acoger a
todas las culturas y razas, y así se seguirá haciendo. Todos somos diferentes,
pero a la vez iguales en respeto y derechos. Al final del partido, todos
serán un gaditano más.
4)
Cuando
juegan nuestros jugadores, jugamos tod@s,
si marcamos un gol, lo marcamos tod@s, si
fallamos lo hacemos tod@s. Sus alegrías
son las nuestras y sus tristezas las compartimos. Ellos son desde hoy
nuestra alma y nuestra voz, los queremos deportivos y buenos compañeros
con los contrarios, nos representan a todos y todas y los necesitamos
a nuestro lado. Apostamos por la paz como camino, y ellos serán nuestros
portavoces aquí en Carranza y por todos los campos de España. Llevaran nuestra
solidaridad, a otros lugares, a otras gentes, serán los encargados de
entre sus iguales hacer llegar lo que la afición siente. Somos parte
de un equipo, y nuestro equipo es parte de nosotr@s.
5)
Si
nuestro equipo juega en otro campo, allí estará la afición. Intentaremos
llevar a otros campos, como vivimos y disfrutamos del fútbol en Carranza.
Llevamos nuestro sol y nuestro mar, allá donde vayamos, y todo lo teñiremos
de sus colores azul y amarillo.
Conocer otros pueblos y otras gentes, no es más que conocer a más amigos
y amigas. Viajar y compartir,
siempre llevamos nuestra alegría y nuestro respeto. Haremos gaditanos
por toda España, un gaditano ya sabemos que nace donde le da la gana,
nosotr@s los buscaremos, pretendemos hermanarnos
con todas las aficiones que lo quieran hacer con nosotros.
6)
El Cádiz no solo es patrimonio de su ciudad sino
de toda su provincia. Nuestra segunda equipación así lo representa,
el color de nuestra provincia es el color verde esperanza, que recorre
desde el verde mar de las aguas del campo de Gibraltar, hasta el verde
de las montañas de nuestra sierra, atravesando en este camino cadista
todos los verdes campos de la provincia. Color también de la bandera
de Andalucía. Verde esperanza de nuestras tierras.
7)
Así como juegan los dos equipos, en este juego
un componente más es el árbitro, un
componente imprescindible, sin el cual no podríamos disfrutar este deporte.
Comprendemos lo complicada de su labor, la respetamos, con los enfados
lógicos, que los distintos lances del juego entraña.
Esperamos también que se sienta a gusto
en nuestro estadio y que comprenda que toda la presión que sienta
es más por dar ánimos a nuestro equipo que por juzgar su labor. Repetimos
un árbitro es un componente más de este deporte, y como tal lo respetamos.
8)
Carranza no tiene edad, tolera cualquier opción
sexual y respeta el rezo a cualquier Dios. En nuestro estadio sean cita
gentes de todas las edades desde niños
y niñas, a abuelos y abuelas, todos y todas podemos disfrutar juntos
de nuestro equipo. Todos y todas tienen
cabida en nuestro estadio sin importar con quién comparten sus días
y noches, toleramos y respetamos. Todos y todas serán acogidos también
sin importar su religión, elegir a quien rezar es tolerado por todas
y todos. Para much@s el Cádiz es una religión.
Respeto y tolerancia son palabras que lleva consigo esta ciudad.
9)
Cuidamos nuestro estadio como cuidamos aquellos
que visitamos. Somos conscientes que cualquier destrozo en Carranza
es como si en nuestra casa lo hiciéramos, y también que realizarlos
en otros estadios es como si lo hiciéramos en casa de nuestros amigos
y amigas. Conservar lo que tenemos y los estadios que visitamos es una
señal de respeto a lo que significan éstos para las aficiones, es parte
de su historia, de su presente y de sus sentimientos. Cuando venimos
a Carranza somos representantes de una ciudad, de las personas que viven
en la ciudad, y de los que trabajan fuera de ella. No estamos tod@s
pero si están con nosotr@s.
10)
En
resumen y como cantamos en Carranza. El amarillo es gloria bendita para
los cadistas y por muchas decepciones que recibamos, nos pintaremos
la cara y todos los corazones de ese color que tanto queremos. Dejaremos
nuestras gargantas en aquel estadio que nuestro Cádiz esté. Bendito
sea este sentimiento, y benditos los riconcitos de nuestro estadio.
No nos importa llegar a ser campeones y sí conseguir el respeto de toda
España. Siempre con el Cádiz.... somos más que una familia. Somos
la familia cadista.
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